El Señor es mi pastor
danielfoal | 27 Diciembre 2009Salmos 23
Pau Martínez
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Salmos 23
Pau Martínez
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Carles Pujol
El savi va dir: “No diguis: «Com és que els temps passats eren millors que els d’ara?» No és una pregunta intel·ligent” (Eclesiastès 7:10).
És possible que en el passat haguem viscut experiències millors que les actuals. Si abans érem més joves i teníem més salut que no pas ara que ens fem grans o patim malalties, per què no dir que els temps passats eren millors? Segurament no és aquesta la idea que vol assenyalar el savi.
Hi ha qui està literalment enganxat en el passat, bé que potser no s’adoni. Sempre explica coses que va viure abans, coses grans, encoratjadores, però que ara, malauradament, segons ell, no es donen. Això l’impedeix gaudir el present, doncs no pot evitar la constant comparació amb allò que va ser i ja no és i que de fet està idealitzat. Les coses tampoc van ser tan maques llavors.
A més, contagia desànim respecte el futur, donat que no espera que es puguin tornar a repetir els bons moments, si no es fa el que creu que s’hauria de fer.
Aquest enganxament amb el passat és terrible.
Primer, perquè és deshonest. Les coses no van ser tan fàcils com es presenten. Hi ha una idealització.
Segon, és poc productiu, limita el gaudiment i enfosqueix tota feina de futur, essent més aviat catastrofista.
El passat va servir i explica on som, però no ens hi podem enganxar. Cal viure el present amb tota la seva riquesa, tot construint aquest futur que tenim davant.
Com deia l’apòstol Pau: “… tinc un objectiu: oblidarme del que queda enrere i llençar-me cap allò que hi ha davant ” (Filipencs 3:13).
I això em sembla intel·ligent!
Pastor Josep Lluís Gómez
La Navidad es la celebración de un Aniversario, del más importante de los nacimientos habidos y por haber. Pero debemos notar que es una celebración atípica, en el sentido de que es el homenajeado quien hace regalos a los demás.
LOS REGALOS DE LA NAVIDAD CRISTIANA
Jesús mismo es el gran regalo de Dios para nosotros. Es el regalo supremo, el don por excelencia. En el contexto inmediato de uno de los versículos que nos habla más claramente del significado de la Navidad, se nos dice que su valor es tan grande que las palabras no alcanzan a describirlo: “Jesús es el don inefable de Dios” (tan grande que no puede ser expresado con palabras humanas), porque su gracia para con nosotros consiste en que “siendo rico se hizo pobre, para que con su pobreza, nosotros fuésemos enriquecidos” (2Co 8:9; 9:15)
Los regalos que recibimos tienen un valor objetivo en sí mismos, por lo que son, por lo que nos aportan. Pero tienen también un valor añadido en función de quien nos los ha dado. Esta es la razón por la que todo lo recibido de Jesús, el Rey de reyes, adquiere para nosotros un importante plus de valor, ya que todas las bendiciones espirituales nos han sido dadas “en Cristo”.
El niño que ha nacido en Belén es “el hijo que nos es dado” (Is. 9:6). Jesús recibe en los Evangelios el título mesiánico “Hijo de Dios”. En Juan 1-3 se nos especifica cuatro veces que Él es el Unigénito, el Hijo Único eternamente engendrado por el Padre
En el mundo greco-romano contemporáneo a Jesús cuando se decía que alguien era “hijo de Dios” ¿se quería dar a entender con esto que era Dios? No necesariamente, porque para los judíos era un título mesiánico que se aplicaba a un ser humano (en el libro de los Salmos designa al rey escogido por Dios que prefiguraba al Mesías prometido). Para los griegos se aplicaba a los personajes mitológicos que eran hijos de la unión de una divinidad con un ser humano. Éstos eran superhombres pero no dioses.
El apóstol Juan quiere dejar muy claro en su Evangelio que Jesús, el Hijo de Dios, es Dios. Esta es la razón por la que no empieza hablándonos del Hijo sino del Verbo. En estos primeros versículos (vv. 14,18) establece el Verbo se hizo hombre y que Dios se nos manifiesta en su Unigénito Hijo, de modo que todo lo que afirma del Verbo se aplica también al Hijo de Dios:
1. “En el principio era el Verbo”: Jesús no ha sido creado, sino que es Dios Hijo, eterno, eternamente engendrado. No tiene principio, cuando las otras cosas y seres fueron creados, Él ya era. El Verbo, la Palabra es la expresión creadora de Dios, su poder infinito que realiza las acciones necesarias para que se cumpla su propósito.
2. “Todas las cosas por él fueron hechas”: Jesús es el creador todopoderoso. “Dios dijo sea la luz, y fue la luz… Por la palabra del Señor fueron hechos los cielos… dijo y fue hecho” (Sal 33:6,9). El Verbo, la Palabra, es Dios mismo creando, obrando para realizar sus propósitos.
3. “Era con Dios”: Esta frase nos habla de la relación personal entre Jesús y el Padre, de su comunicación en igualdad y reciprocidad. Resalta la personalidad de Jesús, la Palabra. Es un ser personal que disfruta de una relación de eterna comunión con el Padre. Esto se puede apreciar en la Biblia desde el principio, en el diálogo “hagamos al hombre a nuestra imagen” cuando Dios crea al hombre (Gé. 1:27)
4. “Era Dios”: Afirmación rotunda de su deidad. Aunque Jesús es otra persona distinta del Padre, no es una criatura, sino que es divino como el Padre. Es el misterio de las distinciones personales dentro de la unidad de la Deidad.
EL GRAN REGALO QUE JESÚS QUIERE DARNOS ES LA VIDA
Jesús es tanto el creador de toda la vida física y biológica del Universo como de la vida espiritual. La Biblia nos dice que el primer Adán fue hecho un ser vivo, pero el segundo, Jesús, es espíritu vivificante (1 Co. 15:45). Dios quiere llenarnos de su vida. Jesús nos ha dicho que él ha venido para darnos vida, y vida en abundancia: se trata de una vida plena y con propósito.
Esta vida no nos es dada de una vez, de forma única y definitiva, como un bien que recibimos y administramos independientemente de Dios, sino que es la vida que brota de la comunión con Dios. Esta vida no es un estado eufórico que experimentamos por ser hijos de Dios, independientemente del enfoque que le demos a nuestra vida. Si vivimos egoístamente, buscando nuestros placeres y conveniencias, no recibiremos lo que pedimos a Dios; queriendo salvar nuestra vida, la perderemos. La vida abundante es para los que le aman y le siguen. ¡Involucrémonos en la obra del Señor, sirviéndole, ayudando a los que nos necesitan, encarnando y proclamando su amor, el que nos expresó enviando a su Hijo para salvarnos!
¡Que el Señor te colme de vida y bendiciones espirituales esta Navidad!
Levític 23
Josep Lluís Gómez
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Esta semana os recomendamos la siguiente página web:
http://www.himnescristians.com
El propósito de esta web es ofrecer un servicio de documentación a todos quienes aman la música que ha sonado y se ha cantado a lo largo de los años en las iglesias protestantes de nuestro país. ¡No dejéis de visitarla!
La ciudad baja, de Jerusalén, a los pies de la zona monumental, no se distingue nada de cualquier otra ciudad o pueblo: casas bajas, callejones estrechos y tortuosos, un laberinto de escaleras, arcos, patios, multitudes, ruido y porquería. Durante las fiestas, la población de la ciudad (30.000 habitantes) aumenta considerablemente y puede llegar a las 100.000 personas. Los alrededores de la ciudad acogen campamentos de peregrinos que se amontonan, mientras esperan con ansia poder subir al Templo.
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