Jordi Ferron
Licenciado en Derecho
Cuéntanos algo de tu vida…
Nací en Barcelona, y vivo aquí, soy una persona muy de ciudad. Me gusta viajar, enriquece y es una cosa que nunca perderé, aprendes culturas, idiomas y otras maneras de ser.
Estudié derecho porque me gustaba, pero a nivel profesional fue difícil abrirme camino, por eso busqué trabajo en otros ámbitos.
Me considero más cerebral que pasional, soy prudente y abierto al cambio.
¿Cómo conociste a Dios?
Por tradición seguro que no. Yo empecé a venir a la Iglesia en septiembre de 1991, mi familia no era convertida; fui a la Iglesia a través de unos conocidos, y estuve más de un año escuchando la Palabra de Dios. Durante este año aprendí lo básico del Evangelio, y a medida que me integraba mejor iba viendo que lo que decía la Biblia era verdad. Hasta que llegó un momento que ya no podía negar aquella realidad, al final de aquel proceso, con 19 años, un día acepté a Cristo. Es la experiencia de mi vida, no hay otra igual.
¿Qué te aporta esta iglesia?
Desde el primer momento que entré en la Iglesia encontré amor, sobre todo amor. Los que somos miembros de la iglesia vemos mucho los defectos, pero hay cosas muy buenas también. Y el amor que hay es muy grande. Algunas veces en mis primeros meses de asistencia a la iglesia me planteé dejarlo, pero lo que me retenía era ese amor que había entre la gente, y sobre todo entre los jóvenes. También creo que hay un gran respeto, devoción y conciencia del papel que Dios tiene en la vida de las personas y lo importante que es en nuestras vidas.
¿Qué crees que la iglesia puede aportar a quién esta visitándonos?
Me acuerdo de aquel tiempo que asistí a la Iglesia sin tomar una decisión firme, me hice el propósito de estar un año, aprendiendo de la Biblia y que, si no me convencía, me iría, habiendo conocido gente nueva y otra cultura nueva. Entonces, lo mínimo que puede ofrecer la Iglesia es enseñarte que hay otra manera de ver la vida, y lo realmente bueno que ofrece es que si realmente tú aceptas este modelo de vida, si aceptas a Cristo en tu vida, ésta cambia totalmente, todo se renueva. A las personas que lean esto, les invito a que no tengan miedo al cambio ni a conocer cosas nuevas.
